Y pregunto.
Cuando los recuerdos no me ahoguen, cuando el rencor no me arranque el alma, cuando la tristeza no siembre mi corazón de flores de angustia, cuando el nudo de la garganta desaparezca, cuando se borren los errores, cuando se escriba una nueva historia, cuando vuelva mi inocencia, cuando mire lo que me destruyó y no sienta las cenizas... Entonces, ¿seré feliz?